A alguno igual le parece una tontería. Pero para mi, que está a punto de darme una depresión de caballo, ver, después de tantos días de lluvia, los rayos del sol ha sido fantástico. Porque, aunque sea solo un espejismo, ya que viene más agua para mañana y pasado, el sol me ha dado la vida. Os puedo asegurar que he salido de mi oficina y me he quedado como un pasmarote con los brazos abiertos frente a ella con el sol dándome de lleno en la cara. ¡Qué gustazo!
La sierra se ve preciosa, toda verde. Se ha limpiado la atmósfera. Pero lo mejor de todo es la calidez que te transmiten los rayitos solares cuando te dan en la cara. Lo estoy escribiendo y casi se me quieren caer dos lagrimones como puños. De verdad que ya no puedo más, necesito que salga el solecito y me alegre los días. Un poco de lluvia todos sabemos que es buena. Año de nieves… año de bienes. Todo eso ya lo sabemos. Pero ya está bien la broma. ¡Que no ha parado de llover desde antes de navidad! Que nos van a salir branquias.
Por lo que he visto en Internet en las previsiones meteorológicas parece que el tiempo para este finde no es malo del todo. Más agua viene en camio, qué le vamos a hacer, pero entre borrasca y borrasca algunos claros vamos a tener y algún día soleado nos aguarda. O, al menos, eso espero.





